La gastronomía china es una de las más antiguas y diversas del mundo, reconocida por su equilibrio de sabores, técnicas culinarias y variedad de ingredientes. Se caracteriza por la combinación armoniosa de dulce, salado, ácido, amargo y umami, presente en platos icónicos como el arroz frito, los dumplings, el pato laqueado o el pollo agridulce. El uso de productos frescos, verduras, carnes, mariscos y salsas como la de soja o la de ostras forma la base de una cocina que varía ampliamente según la región, desde los sabores intensos y picantes de Sichuan hasta las preparaciones más suaves y delicadas del sur.
Más allá de sus recetas, la cocina china destaca por su filosofía de equilibrio y su fuerte componente cultural, donde la presentación, la textura y el simbolismo de los alimentos juegan un papel importante.
Ofrece platos innovadores junto a la esencia de Shanghai Mama, con decoración cuidada y terraza para menús degustación en un ambiente único.
Fusiona cocina asiática tradicional con técnicas a la brasa y productos premium, en un espacio sofisticado con vistas al campo de golf.