Creen en experiencias tangibles y riesgos genuinos, valorando la música perdurable y expresiones de amor cara a cara. Prefieren ojos y sonrisas a emoticónos, cambiando el mundo bocado a bocado y apreciando la belleza de la imperfección real. Forjan relaciones duraderas, siguiendo los mandamientos de Pau Donés y cuidan nuestro planeta. Aprecian la pausa sobre la
prisa, creyendo en momentos inolvidables aún por llegar y en tu autenticidad analógica, no digital.