Fundado en 1962 por Lucinio y Palmira, Bar El Pico nació como una modesta casa de comidas en el corazón de Malasaña donde los vecinos encontraban platos sencillos y un trato cercano. Con el paso de los años, el local fue tomando forma hasta que, en los noventa, Eusebio, conocido por todos como Sebín, transformó la antigua pollería en un bar con carácter propio. De su mano surgió la receta que aún define su historia: las alitas de pollo, preparadas con el mismo aliño secreto que conquistó al barrio. Actualmente, bajo la dirección de su yerno, el bar mantiene intacta la esencia familiar, el ambiente castizo y la costumbre de compartir una caña con una buena tapa. Entre vermuts, torreznos y croquetas, este rincón sigue siendo un lugar donde el tiempo se detiene y la vida madrileña se celebra al ritmo de la barra.
Mapa bloqueado por configuración de privacidad
Para ver el mapa, por favor acepta las cookies de marketing en el banner de consentimiento.