Fundada en 1934 por Sotero García y Julia Nieto en la calle Bravo Murillo, esta taberna ha sido parte del tejido gastronómico madrileño durante generaciones. Hoy en día, Miguel Ángel, nieto de los fundadores, y su esposa Pilar Montalbán, continúan con el legado familiar desde una nueva ubicación adoptada tras la pandemia.
La propuesta actual mantiene el equilibrio entre el respeto por las recetas tradicionales que definieron sus inicios y una evolución natural hacia nuevas elaboraciones. La carta refleja esta dualidad, permitiendo que el proyecto avance sin desvincularse de su historia ni de los valores transmitidos de generación en generación.