Esta bodega es un rincón donde las generaciones se dan cita desde 1968. Vecinos de toda la vida se reúnen con sus hijos y nietos para compartir un vino, una cerveza o un refresco en un ambiente cálido y familiar. Miguel, su anfitrión, mantiene intacto el espíritu cercano que caracteriza al local, atendiendo con la misma amabilidad de siempre, ya sea para servir un vaso de agua o recomendar uno de sus vinos o tequilas. Situada junto al colegio del barrio, la taberna conserva la esencia del Madrid de antes, ese donde las conversaciones se alargan y el tiempo parece detenerse. En sus paredes y en su barra habita la memoria del vecindario, un punto de encuentro donde la tradición no se impone, simplemente sucede, día tras día, entre saludos, brindis y amistad.
Mapa bloqueado por configuración de privacidad
Para ver el mapa, por favor acepta las cookies de marketing en el banner de consentimiento.