Desde 1973 esta hamburguesería madrileña forma parte de la memoria colectiva de varias generaciones. Nació en el barrio de Chamberí, en un pequeño local de la calle Donoso Cortés, y con el tiempo se convirtió en punto de encuentro para estudiantes, vecinos y noctámbulos que buscaban una comida sencilla, sabrosa y asequible. Su estética apenas ha cambiado: barras metálicas, taburetes enfrentados y una luz tenue que conserva el aire underground de los años setenta. Las hamburguesas, sin artificios ni pretensiones, son el alma del lugar, preparadas al momento y servidas con patatas fritas y refresco o cerveza. El servicio directo y el ambiente informal mantienen ese encanto castizo que ha resistido al paso del tiempo. Actualmente, con varios locales repartidos por la ciudad, sigue siendo un clásico de Madrid donde comer bien cuesta poco y las historias se cuentan entre mordiscos y risas.
Mapa bloqueado por configuración de privacidad
Para ver el mapa, por favor acepta las cookies de marketing en el banner de consentimiento.