La trufa negra es uno de los ingredientes más codiciados de la gastronomía. El llamado diamante negro está muy asociado a la alta cocina francesa y es un “sibaritismo con todas las de la ley”. ¿Quieres saber a qué sabe? Pues no lo tendrás tan fácil. Su venta se realiza a través de proveedores especializados y es casi exclusiva para restaurantes. Además, su precio lo convierte en un artículo de lujo (entre 500 y 1.200 euros por kilo).
No desesperes, España tiene una rica historia en la recolección de trufas negras, especialmente en las zonas de Huesca, Teruel, Castellón, Soria, Navarra y Cataluña. De hecho, la `trufa negra de Teruel´ está considerada como una de las mejores del mundo. Además, se trata de un producto escaso, lo que ha impulsado la aparición de empresas dedicadas a las trufas cultivadas.
Motivados por esta tendencia, cada vez más restaurantes nacionales han incorporado el uso de la trufa negra en el menú con precios accesibles para el cliente promedio. ¡Aprovecha que se acerca la temporada de recolección para darte un gusto en Madrid!
Oter
Algunos restaurantes del Grupo Oter buscan darle un vuelco a la cocina de mercado elevando la calidad de los ingredientes. Su carta incluye un risotto de boletus con trufa negra y teja de queso parmesano, ideal si quieres probar este hongo como plato principal y no como aperitivo.
Ver esta publicación en InstagramRaviolón de Parmesano, yema de huevo, puerro y trufa negra, otra opción en #VerdurayBrasa ☺️🤤
Candeli
Una combinación clásica de la alta cocina francesa son los huevos y la trufa negra. En Ponzano podrás encontrar una versión de este plato en el restaurante Candeli, un establecimiento especializado en carnes y con una amplia carta de tapeo en el que los huevos rotos con jamón son sustituidos por los huevos fritos con trufa negra.
