La propuesta combina cocina asturiana y senegalesa en una fusión poco habitual, resuelta con respeto por ambas tradiciones y raciones generosas. Conviven platos clásicos de sidrería con recetas africanas auténticas, ofreciendo una experiencia variada y coherente, pensada tanto para descubrir sabores nuevos como para volver a lo conocido. Los postres caseros cierran la carta con sencillez y buen equilibrio. El ambiente es familiar y relajado, con un espacio cómodo que funciona bien para comidas tranquilas o encuentros informales. El servicio es cercano y atento, facilitando una experiencia agradable y sin rigidez.
Mapa bloqueado por configuración de privacidad
Para ver el mapa, por favor acepta las cookies de marketing en el banner de consentimiento.