Chamberí es uno de los reductos del casticismo matritense, y no solo porque ha inspirado infinidad de zarzuelas y coplillas populares. Aunque hoy en día es, fundamentalmente, un distrito con alto poder adquisitivo, ha sabido mantener su esencia tradicional, que se remonta a los orígenes industriales del barrio, donde en el siglo XIX había varias fábricas. En lo gastronómico domina la calle Ponzano, auténtico reguero de establecimientos en el que nuevas aperturas, reputados restaurantes y tascas con solera congregan a multitudes casi a diario. Pero el Chamberí hostelero encierra mucho más: bares de siempre que conviven con aquellos restaurantes que muestran las últimas tendencias gastronómicas y en los que reservar no es tarea fácil; cafés de especialidad; pastelerías emblemáticas y muchas, muchas terrazas.
Un proyecto que combina café de distintos orígenes, cocina inspirada en varias culturas y un servicio atento en un entorno cercano.
Un proyecto que combina café de distintos orígenes, bollería casera y un entorno funcional y cercano, con terraza incluida.
Un proyecto que combina café delicado, repostería nipona y actividades formativas en un entorno cuidado y sereno.
Un proyecto que combina café bien seleccionado, métodos cuidados y una atmósfera pensada para descubrir sabores con calma.
Un proyecto que une técnicas tradicionales, sabores mexicanos y un ambiente cercano a través de café, repostería y bebidas de origen.
Un proyecto que combina café bien trabajado y un entorno artístico pensado para conectar con la creatividad y el tiempo lento.
Un punto de encuentro vecinal que combina café preciso, bollería artesanal y platos sencillos elaborados con productos de proximidad.
Un proyecto que combina bebidas bien trabajadas, piezas artesanales y un entorno pensado para disfrutar con tranquilidad y atención.
Un local cómodo que combina café bien tratado, dulces sencillos y un entorno pensado tanto para trabajar como para conversar.
Un espacio cálido que combina café bien preparado, dulces sencillos y un entorno pensado para conversar o desconectar.
Un espacio luminoso que combina obrador propio, sabores tradicionales reinterpretados y un ambiente cómodo para desayunar, merendar o trabajar.
Un proyecto familiar que une tradición, formación y distintas formas de preparar café, acercando la cultura cafetera al día a día.
Un espacio cercano que combina granos seleccionados, elaboración cuidada y colaboraciones locales en un entorno tranquilo y acogedor.
Un espacio que combina cocina estacional y un ambiente relajado, ampliando la experiencia del café más allá de la barra.
El espacio propone una inmersión en el mundo del whisky a través de una de las colecciones más amplias de la ciudad y una cuidada carta de cócteles....
Lolo es México con actitud y un estilo propio que se reconoce al primer bocado… y al primer trago.
Cócteles elaborados con precisión y una atmósfera relajada, donde la calidad y el detalle definen una experiencia única.